Maxi Grabiel: secretos de un entrenador de élite
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Maxi Grabiel es una figura reconocida y respetada en el mundo del pádel. Exjugador profesional con una trayectoria destacada, hoy en día desempeña un papel fundamental como entrenador de algunas de las parejas más competitivas del circuito, incluyendo a los actuales número cuatro, Coki Nieto y Mike Yanguas. Su profundo conocimiento del deporte y su capacidad para manejar tanto los aspectos técnicos como los emocionales lo han convertido en una referencia para jugadores que buscan alcanzar su máximo potencial en la pista.
Dentro de la mente de un entrenador de élite
En esta entrevista exclusiva con Pádel Al Revés, Maxi comparte su visión y experiencia como entrenador de alto nivel. Nos habla de los retos a los que se enfrenta cuando sus jugadores pasan por una mala racha, cómo logra equilibrar sus personalidades para formar parejas ganadoras, y de qué manera maneja la presión externa que rodea al deporte profesional. Además, desvela sus métodos para mantener una relación profesional y cercana con sus jugadores sin perder la autoridad, y cómo las nuevas tecnologías influyen en su trabajo diario. Una mirada en profundidad a los secretos del éxito desde la perspectiva de uno de los entrenadores más influyentes del pádel actual.

Fuente: Instagram de Mike Yanguas
Una mirada profunda al entrenamiento de alto nivel
Pregunta: ¿El entrenador influye en la elección del compañero al que entrena cuando se separa una pareja?
Respuesta: Yo creo que el jugador consulta muchas veces al entrenador y, al final, en mi caso, cada entrenador tiene, yo creo, una filosofía diferente. En mi caso, yo trato de orientarlo y poner sobre la mesa las cosas buenas que tiene uno, las cosas malas y cómo creo que pueden llegar a cuajar.
Pero, al final, no me gusta ser el que decide con quién va a jugar, porque, si le digo: "No, tienes que jugar con este” Y después, si las cosas van mal… O si le digo: "No, mira, te tienes que separar del jugador que estás jugando ahora y jugar con tal", porque después, al final, si no, la culpa es tuya.
Evidentemente, si algún entrenador lo hace, lo hace con la mejor intención. Pero a mí, particularmente, no me gusta cargar con esa responsabilidad. Yo siempre trato de aconsejar y, evidentemente, ser objetivo con las cosas buenas, las cosas malas de cada uno y, sobre todo, las cosas que necesita de complemento un jugador.
P: ¿Cómo logras equilibrar las personalidades de tus jugadores para que funcionen como una pareja de élite?
R: Eso creo que es, lo hablábamos recién, uno de los mayores retos de un entrenador. Porque al final, esta clase de jugadores, las cosas que se pueden trabajar día a día, a pesar de que hay cosas como todos para mejorar, son detalles mínimos. Creo que el cuajar las personalidades, que todo fluya, que haya la menor cantidad de roces posibles, porque al final esto no deja de ser un trabajo y cada cual mira por lo suyo. Creo que es el tema más importante de un entrenador.
Al final, tienes que tratar de ir conociendo a cada uno, saber en qué momento puedes hablar y decir cosas que no duelan o que no perjudiquen a la pareja. Y al final, es tiempo de ir conociendo a cada uno.
P: Ese trabajo es previo, ¿conoces antes la personalidad de cada uno o con el paso de los torneos te vas adaptando?
R: Creo que te vas adaptando un poco, pero al final nosotros nos conocemos mucho. Yo sé cómo es Mike ahora que estamos trabajando juntos. No porque lo tenga, descubro cosas nuevas. Sé cómo es: es un jugador temperamental, muy ganador, que entrenando se mata de risa y entrena súper bien en el partido hay momentos que se puede enfadar. Entonces, eso yo ya lo conozco. Después, cuando lo viva día a día, iré descubriendo pequeños detalles. Pero a priori, cuando se forma una pareja, ya las características, las personalidades de cada uno, las vas conociendo.
P: ¿Cómo gestionas los momentos de tensión entre los jugadores, cuando las emociones pueden influir en su rendimiento?
R: Para mí, una de las maneras que utilizo y que creo que me ha resultado es tratar de ser lo más objetivo posible. Al margen de que, en este caso, estás con una pareja y evidentemente es tu pareja y tratas de sacarlo mejor, siempre trato de ser objetivo en lo que tengo que decir.
Si estoy con ustedes que juegan juntos y yo te entreno a ti y a él no, y si vos la estás tirando afuera, por más que seas mi jugador, lo tengo que decir. Hay que tratar de ser realista para mejorar y decirlo siempre con respeto.
Es una conversación que se tiene previa al trabajo, de que al final todo lo que vamos a decir va a ser para sumar. Te puedes sentar mejor o peor, pero no va a ser a modo de crítica ni mucho menos, sino para tratar de mejorar. Así que, siendo objetivo y siendo realista, es como se debe abordar la situación.
P: Cuando una pareja de pádel está pasando por un mal momento (por ejemplo, una mala racha de resultados), ¿cómo trabajas con ellos para recuperar la confianza y la mentalidad ganadora?
R: Al final, no hay muchos secretos: es entrenar el día a día y, sobre todo, hablar, hablar y convencerlos de que, porque perdieron un partido con una pareja que no tenían que perder, no tienen que perder la confianza. No son ni los más malos, ni si mañana le ganan a Coello Tapia van a ser los número uno. Entonces, al final, se trata de convencerlos de que siguen siendo igual de buenos de lo que eran hace 15 días. Hay que trabajar y trabajar, y hacer repetición, repetición, hasta que empiezan a salir las cosas.
P: ¿Qué es lo que mas le estresa como entrenador?
R: Me estresa... Yo creo que a todos los desgastará cuando hay mala actitud en los entrenamientos. Nosotros intentamos en la academia, es algo que hablamos bastante, cuando tenemos la posibilidad de coger a un jugador nuevo, siempre valoramos las personalidades y todo, y que pueda encajar en el grupo. Porque ahora tenemos bastantes jugadores. Al final, esto no es como el tenis, que entrenan de a uno o buscan un sparring. Al final, entrenan muchos jugadores juntos. Entonces, tratar de que haya armonía y buen ambiente en el día a día es clave para nosotros, por lo menos para nosotros es clave. Y cuando eso se tuerce un poquito, creo que son de las cosas que más queman.

P: ¿Qué importancia le das al entrenamiento mental y físico más allá de las sesiones en pista?
R: Al igual que en otros deportes, creo que hoy en día la importancia de lo mental y lo físico es fundamental en el pádel. Ha crecido mucho. En cuanto a lo físico, no me refiero solo a la preparación física en sí, que ya todos la hacen, sino a tipos de complementos. Los chicos hacen un poquito de pilates, van a la piscina a nadar, y eso creo que suma mucho. Además, la parte mental hoy en día es tan importante como la parte técnica y la parte física; creo que ambas tienen el mismo porcentaje de relevancia.
P: ¿Cómo manejas la transición de un jugador joven a la élite o de un jugador veterano a la adaptación a nuevas generaciones?
R: Sobre todo, creo que es más complicado manejar la transición de un jugador joven a la élite, porque se encuentran con muchas cosas nuevas en el pádel que están cambiando, sobre todo a nivel económico, como patrocinadores, representantes y gente que se te acerca. Antes, eso no pasaba en el pádel; si pasaba en deportes más grandes, hoy ya lo están viviendo.
Entonces, creo que la parte fundamental del entrenador es hablar mucho con el jugador, para que mantenga los pies en la tierra, que no se confunda y que siga enfocado en lo realmente importante: seguir entrenando y progresando en el deporte. Creo que eso es lo más importante.
Después, está la adaptación de los veteranos a las nuevas generaciones. Yo creo que ahí depende más que nada del jugador, de su capacidad para adaptarse a las nuevas situaciones del juego. Se juega mucho más rápido y en caso de no poder hacerlo es donde se sienten desbordados y tienen que dar un paso al costado.
P: ¿Qué papel juegan las nuevas tecnologías, como el análisis de datos o las grabaciones de partidos, en tu forma de entrenar y mejorar a tus parejas?
R: Es muy importante, sobre todo el tema de las grabaciones de partidos, porque ahí se sacan muchos errores o aciertos de situaciones que se han dado en el partido. Entonces, creo que eso es una parte fundamental del entrenamiento.
Después, las nuevas tecnologías, lo que se refiere, por ejemplo, a estadísticas de puntos, es más difícil. Porque muchas veces, no sé, yo creo que es como más personal. Veo algunas estadísticas en las que hay jugadores que tienen tres errores y no sé cuántos winners, y yo lo catalogo diferente. Capaz que no sea un tiro que para otro no es un error no forzado; para mí sí es un error no forzado.
Entonces, es más difícil de evaluar en el pádel el tema de las estadísticas de winners, errores no forzados y esas cosas. Yo no las tengo tan en cuenta.
P: Después de una derrota importante, ¿cuáles son las primeras cosas que trabajas con tus jugadores para que saquen lecciones positivas?
R: Lo primero que hacemos es analizar el partido. Entonces, a partir de ahí, analizamos en qué fallamos: si fallamos en parte técnica, táctica por mi parte, o, bueno, si nos hemos equivocado, no sé, en la parte mental. Entonces, en base a eso es donde nos enfocamos.
Si es parte técnica, es más fácil porque sale a la vista rápido y nos enfocamos rápidamente en esas correcciones y lo trabajamos. La parte mental lleva más tiempo y, en cuanto a la parte táctica, ahí me equivocaría yo; también es más fácil.
P: ¿Cómo mantienes una relación profesional y cercana con tus jugadores sin perder la autoridad necesaria para guiarlos correctamente?
R: Creo que, siendo como soy yo, de forma natural, al final intento ser cercano con los jugadores. Pero también tengo la suerte de que los jugadores que tengo son muy inteligentes. Entonces, saben que hay una confianza muy buena entre nosotros, entre el jugador y el entrenador. A la vez, también saben que yo tengo una función ahí, que es la de planificar la semana, ver por dónde vamos a seguir una guía y una hoja de ruta, y la catan perfectamente.
Entonces, cuando estamos de bromas, en el desayuno o en la comida, nos la pasamos bien y todo. Pero, a la hora de trabajar, saben que ahí nos tenemos que poner serios, tanto por su parte como por mi parte. Sabemos diferenciar perfectamente el rol en cada momento.
P: ¿Cómo manejas las expectativas externas (aficionados, patrocinadores, medios) para que no afecten la dinámica interna de la pareja?
R: Lo trabajamos sobre todo en el día a día, porque no es fácil llegar al torneo y decirle a los jugadores, o mentalizarlos, de que las expectativas tienen que ser neutras; que no tienen que pensar en nada más. Porque al final es verdad: los patrocinadores exigen, los representantes, todos están ahí esperando que las cosas salgan bien, la familia, los amigos.
Entonces, el trabajo, yo creo, que es diario, en el día a día. Al igual que en otros aspectos, es importante mantener los pies sobre la tierra, ser conscientes del nivel que tiene cada uno y de las expectativas que se planificaron a principio de año; sobre todo, expectativas que sean coherentes con cada uno. Y se trabaja día a día en eso.
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